Los mejores 7 Lugares para Recivir el Año Nuevo Andino Amazónico


Cada 21 de Junio de todos los Años durante el solsticio de invierno se festeja en Bolivia el "Año Nuevo Andino Amazónico", lleno de fascinantes e hipnóticos rituales en ofrenda al regreso del astro Sol. Este resurgimiento del Sol es conocido por los aymaras como "Willkakuti" y en las tierras bajas como "Yasitata Guazu",

El ritual más significativo en esta fiesta sucede cuando el Sol está resurgiendo en el nuevo día y es donde la gente puede levantar las manos con las palmas abiertas frente al Sol, para de este modo recibir toda la fuerza y energía positiva para cursar y enfrentar un nuevo año.


Este ritual del Año Nuevo Andino Amazonico puede ser practicado desde cualquier lugar de Bolivia, ya sea desde la casa, en el hotel o en cualquier lugar posible, la única condición es que se debe hacer el ritual cuando el Sol esta recién naciendo.

Pero para experimentar y disfrutar realmente esta fiesta, lo recomendado es hacerlo en aquellos lugares donde los antepasados andinos y amazónicos empezaron con la celebración al Sol.

Por lo tanto a continuación te mostraremos los mejores 7 lugares para festejar y recibir el Año Nuevo Andino Amazónico.

7. Inka Raqay.


Este lugar está ubicado en el Departamento de Cochabamba, en la localidad de Sipe Sipe a una distancia de 27 kilómetros desde la ciudad de Cochabamba.

El complejo presenta ruinas incaicas que alguna vez funcionaron como una gran fortaleza y un centro administrativo, donde según se cree se gestionaba y organizaba a los trabajadores quechuas y aymaras para el cultivo del maíz.

Por el pasado y el valor ancestral que se le atribuye, éste lugar se llena de visitantes extranjeros y nacionales, por lo que es un lugar apto para pasar y experimentar el Año Nuevo Andino Amazonico, además de esto desde la Plaza de la Fortaleza Inka Rakay, se puede disfrutar de una vista extensa de los valles de la región.


6. Incallajta. 


Esta ciudadela de piedra está ubicada en el departamento de Cochabamba, en la localidad de Pocona, a unos 140 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.

Se dice que fue construida por el famoso Inca Tupac Yupanqui. Este lugar fue el sitio incaico más grande y representativo en la antigua provincia del Collasuyo.

La ciudadela nos muestra diversos sectores y una diversidad de estructuras, las cuales se creen que cumplían diversas funciones desde las administrativas, religiosas, militares y domésticas.

Durante el solsticio de invierno este lugar acoge a una multitud de personas dispuestas a experimentar los rituales de antaño. Además de poder visitar este complejo arqueológico es posible visitar el pueblo de Totora que hasta estos días ha mantenido su carácter colonial y muchas tradiciones populares.


5. Pampa Aullagas.  


Está situada a unos 196 kilómetros de la ciudad de Oruro. Según la teoría de un estudioso llamado Jimm Allen se cree que geográficamente este es el sitio donde estuvo alguna vez la mitológica Atlántida.  Pero más allá de la mitología Pampa Aullagas es considerado como un lugar sagrado de acuerdo a la cosmovisión andina. Y durante mucho tiempo fue uno de los primeros lugares en recordar la celebración del Año Nuevo Aymara.

Este lugar fue un centro sagrado de reencuentro entre los antiguos aymaras y en la actualidad es posible observar sus rituales ancestrales con la celebración de esta festividad.

Durante el solsticio de invierno, la espera de la salida del sol se da en el cerro Colque Pata, donde se puede disfrutar de muchos conjuntos autóctonos con bailes, costumbres andinas y al final el ritual tradicional se lo realiza justo en el momento cuando están saliendo los primeros rayos del sol.


4. La isla de Incahuasi. 


Este es un centro espiritual de concentración de energías según las tradiciones ancestrales del mundo andino. Está situada en medio del Salar de Uyuni y está poblada por gigantes cactus de 10 metros de altura, desde la cima de la isla es posible apreciar y disfrutar el maravilloso e increíble paisaje del Salar de Uyuni.


Mucha gente sobre todo extranjera se siente atraída por el maravilloso paisaje del lugar y es durante el solsticio de invierno donde más la gente comparte un encuentro de paz y esperanza en la espera de los primeros rayos solares del nuevo año andino. Además de este acontecimiento este páramo nos ofrece un espacio y espectáculo natural como nada en el mundo.


3. Fuerte de Samaipata. 


El Fuerte de Samaipata es una roca milenaria, considerada el petroglifo más grande de la Tierra, está tallada con iconografías zoomorfas y geométricas, este sitio arqueológico y esplendoroso lugar está ubicado a 120 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.

En este lugar es donde los indígenas de las tierras bajas los guarayos, ayoreos, yuracaré-moxeños y guaraníes celebran el "Yasitata Guazu" o el "Lucero del Alba" pero también durante los últimos años se han ido reuniendo representantes de las tres etnias más importantes de Bolivia: la aimara, quechua y guaraní.


En este lugar además de recibir el Año Nuevo Andino Amazónico, es posible apreciar la enorme cumbre rocosa constituida por tallados de grandes ranuras, asientos, estanques y figuras que aún no fueron descifradas.



2. Isla del Sol.


Desde los tiempos ancestrales el Lago Titicaca es considerado uno de los centros espirituales más importantes de las regiones andinas. Y es en este lago donde se encuentra la Isla del Sol.

La Isla del Sol a pesar de ser pequeña irradia una energía especial que es difícil de describir, no por nada es el centro de mitos y leyendas sobre el nacimiento de seres superiores que civilizaron a los pobladores del imponente altiplano.


El centro energético de la Isla está situada en Pallakasa de la comunidad Yumani. En este lugar es donde se celebran los actos y las ceremonias en conmemoración al Año Nuevo Andino Amazónico.

Además de disfrutar de la festividad de la isla, este lugar nos permite apreciar la inmensidad de aguas azules del Titicaca.


1. Tiwanaku. 


Tiwanaku fue una ciudad sagrada de Sudamérica y la más importante en su tiempo. Se cree que fue la cuna de un imperio que se extendió por el basto altiplano. Está ubicado a unos 72 kilómetros desde la ciudad de La Paz y unos 15 kilómetros desde Copacabana.

En este lugar sagrado los indígenas recuerdan un pasado lleno de esplendor y armonía, recibiendo a los primeros rayos de Sol penetrando por la puerta del templo de Kalasasaya e iluminando después los Monolitos sagrados.


Esta celebración está llena de ritos y ofrendas al Inti (Sol) y a La Pachamama (Madre Tierra) a quienes se les agradece por las buenas cosas del año pasado y se les pide fortuna para el nuevo año.

Uno de los ritos consiste en el sacrificio de llamas, para que su sangre sea una ofrenda al Sol, la Tierra y otros dioses andinos. Y de este modo esperar con fe la prosperidad y fertilidad en los campos.


Durante el solsticio este lugar se ve abarrotado por miles y miles de visitantes, que son seducidos por las megalíticas construcciones y por el ambiente místico y milenario que vibra en Tiwanaku.



Previous
Next Post »